El informe de la comisión de investigación de la Cámara alta concluyó que la estrategia del Gobierno brasileño provocó la muerte de 120.000 personas que podría haberse evitado. En la noche del martes, la misma comisión emitió su voto sobre la solicitud de procesamiento contra Jair Bolsonaro. Por siete votos a favor y cuatro en contra se aprobó el pedido para procesar al mandatario por crímenes contra la humanidad a causa de la gestión de la pandemia de coronavirus.
La cifra de muertes evitables por las que se acusa al Jefe de Estado representa un 20% del total de brasileños fallecidos a causa del Covid-19. La investigación se extendió durante seis meses. Durante este periodo se analizaron las acciones y omisiones de Brasilia desde la declaración de la pandemia. Además del presidente, hay otros 65 individuos señalados en el informe final. Estos incluyen ministros, exministros y tres de los hijos de Bolsonaro que también deberán sentarse en el banquillo de los acusados.
La decisión de proceder con el procesamiento ahora está en manos del fiscal general, quien fue designado y es aliado de Bolsonaro, dado que es facultad suya decidir si presenta cargos contra el mandatario y los demás involucrados. El presidente brasileño y su Gabinete están acusados de demorar deliberadamente la compra de vacunas, de promocionar el uso de medicamentos no testeados, de avalar actos de corrupción y de inacción a la hora de evitar el colapso sanitario en el Amazonas. De haber actuado correctamente, la investigación afirma que podría haberse reducido en un 40% el nivel de transmisión del virus. Otros de los delitos de los que se acusa a Bolsonaro en el informe de 1.288 páginas son: epidemia con resultado de muerte, violación de medidas sanitarias preventivas, incitación al delito, falsificación de documentos, uso irregular de fondos públicos y prevaricación.
Hasta ahora, Brasil registra 605.000 fallecimientos y 21 millones de contagios, constituyendo el segundo peor brote a nivel global después de Estados Unidos. Parece poco probable que el presidente sea juzgado o sometido a un proceso de impeachment a causa de esta investigación. Sin embargo, la situación profundiza el desgaste político del Gobierno cuya imagen ha descendido de manera constante en el último tiempo. Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de finales de 2022, Lula encabeza las encuestas y Bolsonaro necesita encontrar la manera de revertir el pesimismo que lo rodea.
