El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, publicó esta madrugada un mensaje en hebreo advirtiendo de que Israel «se arrepentirá» del ataque del lunes contra el consulado iraní de Damasco. El ataque en la capital siria dejó 16 víctimas mortales, entre los que hay dos civiles y siete miembros de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán, incluidos dos generales.
«Con la ayuda de Dios haremos que los sionistas se arrepientan de su crimen de agresión contra el consulado iraní en Damasco», ha asegurado en hebreo en su cuenta en inglés de la red social X. Israel negó su participación en el ataque.
Tanto el líder supremo iraní como el presidente del país, Ebrahim Raisi, ya habían advertido previamente de que el ataque israelí supone una violación del Derecho Internacional y que «no quedará sin respuesta», si bien ninguno de ellos aclaró el alcance de las posibles represalias.
Jamenei es la persona más poderosa del país. Un aviso de su parte es aún más importante que uno del presidente Raisí. Un ataque de Irán sobre Israel haría explotar la región. Son los dos gigantes de Medio Oriente, y acérrimos rivales. Una eventual guerra entre estas dos potencias de la región muy probablemente haría que potencias de otras regiones deban involucrarse en el conflicto.
