Durante 2023, en Colombia la violencia se cobró la vida de 160 hombres y 21 mujeres identificados como líderes sociales. En promedio, hubo un asesinato cada dos días. Sin embargo, se registró una disminución del 15% respecto de 2022. «Es una situación inaceptable (…). Cada vida perdida es una tragedia para sus familias, para las comunidades y para la defensa de los derechos fundamentales en el país», aseguró el defensor del pueblo, Carlos Camargo, citado en un comunicado.
Entre las principales víctimas, se destacan los líderes y autoridades indígenas, junto con los comunales. En total, registraron 37 homicidios cada grupo. A continuación, les siguen los campesinos (13), afrodescendientes (10) y líderes LGTBIQ+ (7). La estadística también marcó que tres departamentos del país -Cauca, Antioquia y Nariño- concentraron el 41 % de los homicidios.
El defensor instó a la sociedad y la clase política a “redoblar» esfuerzos para proteger a los defensores de derechos humanos de Colombia. «No podemos permitir que el miedo y la violencia silencien las voces valientes que luchan por un país más justo y seguro», resaltó.
Camargo afirmó que «es responsabilidad de los entes estatales implementar planes y políticas públicas en materia de prevención y garantías para quienes defienden los derechos humanos». También hizo un llamamiento a «estrategias focalizadas» en los departamentos con más homicidios y «un trabajo fuerte en los lugares donde los actores armados ilegales se disputan los corredores estratégicos de economías ilícitas».
