Kim Jong-Un declaró que su país nunca renunciará a su arsenal nuclear al anunciar que el Gobierno norcoreano codificó el derecho a realizar ataques preventivos. El Parlamento -que ejerce un rol meramente simbólico- aprobó una ley que autoriza al Ejército de Corea del Norte a utilizar armas nucleares de forma automática e inmediata en casos de ataque inminente contra el líder del gobierno u otros objetivos estratégicos.
Hasta este jueves, la normativa de Pyongyang sobre el uso de armas nucleares establecía que éste estaba permitido en casos de respuesta a ataques perpetrados con armas de destrucción masiva o ante una eventual crisis catastrófica que pusiera en riesgo la seguridad del pueblo norcoreano. Cabe destacar que la Constitución del país asiático ya proclama que se trata de un Estado nuclear. Para Kim, la nueva ley supone un límite para cualquier negociación de aquí en adelante en la medida en que las armas de este tipo quedarán por fuera de toda discusión.
Corea del Norte realizó su primer ensayo nuclear en 2006 y, desde ese entonces, ha construido un arsenal de armas y misiles atómicos con capacidad de perpetrar un ataque contra el territorio continental de los Estados Unidos. En 2017, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acordó la imposición de sanciones económicas contra el régimen norcoreano como represalia por su desarrollo armamentístico. Aunque durante los últimos 5 años no se realizaron pruebas nucleares, Kim ha ordenado la realización de ensayos de otros armamentos de manera recurrente.
En su discurso ante el Legislativo, el líder norcoreano también se refirió a los desafíos que el país atraviesa a nivel doméstico. El anuncio más notorio se vincula al inicio de la primera campaña de vacunación contra e Covid-19 que se desarrollará en el país. Sin embargo, el mandatario no dio detalles sobre la vacuna ni la cantidad de dosis a administrar.
Pyongyang ya había rechazado ofrecimientos de ayuda para enfrentar la pandemia por parte de Estados Unidos, Corea del Sur y organismos internacionales. De acuerdo con funcionarios de Gavi -la red de distribución de vacunas de Naciones Unidas en el marco del programa Covax-, China habría enviado cargamentos de vacunas a Corea del Norte. En paralelo al incremento de la presión por parte de Occidente, Pyongyang ha estrechado sus vínculos con Moscú y Beijing en los últimos años.
