El viernes último la vocera del vicepresidente estadounidense dio positivo en el test de coronavirus. A partir de ese dato, y de la confirmación de que tres miembros del equipo de trabajo para el COVID-19 se pusieran en cuarentena voluntaria, circuló información vinculada al posible aislamiento de Mike Pence. No obstante, en las últimas horas la Casa Blanca desmintió dichas informaciones y aseguró que Pence ha dado negativo todas las veces que se ha sometido al test.
Katie Miller, la portavoz del vicepresidente, es la encargada de la comunicación sobre las tareas del equipo de trabajo del coronavirus que funciona bajo la coordinación de Pence. Sus funciones implican un contacto estrecho tanto con éste como con Donald Trump. Además, el epidemiólogo Anthony Fauci lidera el equipo y es una de las tres personas sometidas a aislamiento voluntario. Con extensa aparición en los medios internacionales, Fauci se ha vuelto una figura clave dadas sus sutiles pero firmes diferencias con el presidente en el abordaje de la pandemia.
En este contexto, la Casa Blanca ha extremado las medidas de prevención estableciendo protocolos de seguridad sanitaria más estrictos a fin de evitar los contagios en la cúpula del gobierno. Se hacen testeos regularmente y el rastreo de contactos estrechos es más riguroso que en cualquier otro lugar del país. Mientras tanto, a pesar de que las muertes ya suman 80.000 Trump continúa alentando la reapertura en todos los Estados.
¿Será sostenible la reapertura estadounidense? ¿O la Casa Blanca caerá víctima del virus y terminará por dar un giro radical en la gestión de la crisis?
