Tras meses de bloqueo en las negociaciones, los líderes del Congreso estadounidense aprobaron, sobre el vencimiento del plazo, un paquete de estímulo económico cuyo monto asciende a 900.000 millones de dólares. El fondo se destinará a la recuperación de familias y empresas luego de la crisis económica provocada por la pandemia. Se trata, además, de la primera inyección de gasto público desde abril en el marco de la ley de estímulo aprobada en marzo de este año.
En Estados Unidos, el coronavirus provocó la muerte de más de 317.000 personas. Paralelamente, se trata del segundo país en haber habilitado la administración de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech e iniciado la campaña de inmunización masiva. También ha sido aprobada la distribución de la vacuna de Moderna desde esta semana.
Las disposiciones que abarca el paquete aprobado el lunes incluyen un aumento de 300 dólares semanales a las pensiones por desempleo y una nueva remesa de cheques por un monto de 600 dólares. Asimismo, se contemplan ayudas a empresas, fondos para contribuir al sustento de colegios, centros de salud y ayudas para quienes adeudan pagos de alquiler.
Por otra parte, el texto aprobado refiere al financiamiento de agencias federales hasta septiembre de 2021 así como también la reducción de impuestos para numerosas empresas y comercios a lo largo del próximo año, entre otras cuestiones. El acuerdo entre legisladores de ambos partidos se logró horas antes de lo que se conoce como un government shutdown, es decir, antes de que el Gobierno se quedara sin financiación.
El presidente electo, Joe Biden, aseguró que lo acordado en la sesión parlamentaria de último momento antes del receso por las fiestas es sólo el principio. El trabajo de la Casa Blanca -actual y futura- está lejos de concluir.
