Según fuentes estadounidenses, el gobierno de Irán amenazó a los jugadores de la selección de fútbol que participó de la Copa Mundial de la FIFA en Catar, tras la negación de los futbolistas a cantar el himno en el primer partido del grupo, versus Inglaterra, en aparente solidaridad con la población en medio de las constantes protestas que vienen desarrollándose en Teherán desde hace semanas.
El régimen de Teherán, a través del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), se habría reunido con el plantel, a quien sugirió que sus familias se enfrentarían a situaciones de «violencia y tortura» si no cantaban el himno nacional en los próximos partidos, o si se unían a alguna protesta política contra el régimen de Teherán. Asimismo, habrían mantenido una reunión con el director técnico del plantel, el portugués Carlos Queiroz.
Además, el gobierno habría enviado a Catar a decenas de oficiales, con el objetivo de controlar a los jugadores iraníes para evitar que se reúnan con extranjeros y salgan de la concentración.
Irán quedó eliminado de la Copa del Mundo tras perder con Estados Unidos, por 1 a 0, en un partido que despertó gran interés en la prensa internacional, por el enfrentamiento entre ambos países en la arena geopolítica.
