El Gobierno de Vladimir Putin ha puesto todos sus esfuerzos en evitar las protestas en apoyo a Alexéi Navalny. El activista opositor fue detenido el domingo pasado tras su regreso a Rusia desde Alemania. El ente regulador de telecomunicaciones ha advertido a las redes sociales -TikTok, Facebook, Instagram y Vkontakte- que podrían enfrentarse a multas o vetos si las protestas son organizadas por medio de ellas.
La persecución de la oposición se ha intensificado en los últimos días. La policía rusa arrestó a varios colaboradores de Navalny, entre ellos a la abogada y política Lyubov Sobol. Todos los detenidos están acusados de incitar a la protesta. Asimismo, las fuerzas de seguridad allanaron los domicilios y oficinas de quienes integran el Fondo Anticorrupción liderado por Navalny.
El pasado martes, la agrupación opositora difundió una investigación sobre un palacio de millones de euros en el Mar Negro que presuntamente pertenece a Putin. Además, el mismo habría sido adquirido con fondos fraudulentos. El Kremlin ha negado toda acusación y, paralelamente, ha redoblado la presión sobre la oposición para intentar disuadir las movilizaciones que se esperan para el fin de semana. Desde este año rige el paquete de leyes aprobado en diciembre por el presidente ruso. De este modo, el derecho a la manifestación es más limitado y las penas ahora son más duras para los acusados de convocar y participar en protestas no autorizadas.
A pesar de la campaña de Moscú para desarticular a la oposición, los posteos en apoyo a Navalny se han extendido a través de las redes sociales. Navalny, que fue envenenado en un hotel de Siberia a mediados de 2020 y debió recuperarse en Berlín, tiene una tracción significativa entre los jóvenes rusos. El discurso anticorrupción y las denuncias contra la élite política y económica del país resuenan con más fuerza entre la población de menos de 30 años.
El Ministerio del Interior ha advertido sobre la severidad de las medidas que se tomarán contra quienes acudan a las protestas del sábado. El vocero del Kremlin también se expresó en esta misma línea y remarcó que las protestas son ilegales e inaceptables. Asimismo, agregó que la única posición a tomar es la del cumplimiento de la ley.
