Michael Reinoehl murió cuando agentes federales estadounidenses procedían a arrestarlo bajo la sospecha de haber asesinado a un activista de extrema derecha durante el último fin de semana en Portland, Oregón. Los enfrentamientos entre manifestantes que rechazan el racismo y los seguidores del presidente Donald Trump han subvertido el orden en la ciudad del noroeste de Estados Unidos.
El sospechoso, de 48 años, fue abatido por oficiales del Servicio tras amenazarlos con un arma de fuego. La operación de rastreo del presunto criminal fue llevada a cabo por dicho servicio en conjunto con agentes del FBI y de la policía local.
La víctima del crimen del pasado fin de semana fue identificada como Aaron Danielson, de 39 años, miembro del movimiento Patriot Prayer y seguidor del presidente norteamericano. El grupo ultraderechista se enfrentó con los manifestantes que hace semanas han tomado las calles de Portland para protestar contra la injusticia racial. Por su parte, Reinoehl pertenecía a una red de activistas antifascistas conocida como Antifa.
En una entrevista con el medio digital Vice News, Reinoehl aseguró haber matado a Danielson en legítima defensa dado que creyó que éste iba a apuñalarlos a él y a su amigo afroamericano. El 26 de julio, Reinoehl habría recibido un disparo cuando salió en defensa de un grupo de jóvenes afroamericanos que estaba siendo hostigado por un hombre blanco armado.
Desde la muerte de George Floyd, los disturbios en Portland no han cesado. Ante tal situación, Trump busca desviar la atención de la pandemia de covid-19 convirtiendo a la seguridad interior el centro de su campaña electoral. En este sentido, el Comandante en Jefe estadounidense aseguró que lo que está sucediendo en Portland refleja el pronóstico que le espera al país en caso de una victoria demócrata.
