El máximo tribunal de justicia de Estados Unidos confirmó la suspensión de la entrada en vigencia de la polémica ley aprobada en Texas vinculada a la inmigración. La misma permite detener e incluso expulsar a migrantes que hayan cruzado ilegalmente la frontera desde México.
En su resolución, el juez supremo Samuel Alito dijo que la puesta en vigor de la norma queda aplazada hasta una «nueva orden» suya o del tribunal. La ley debía regir desde inicios de marzo, pero en las últimas semanas fue objeto de recursos judiciales para bloquearla o accionarla. Es la tercera vez que el juez Alito posterga su aplicación, aunque es la primera suspensión sin plazo definido.
Tras la aprobación en el Congreso de Texas, el gobernador Greg Abbott promulgó esa ley. A la misma se la conoce como SB4. Lo hizo justificándose en el derecho que tiene su estado de defenderse ante una «invasión», cuando los cruces de migrantes, principalmente de América Latina, alcanzan cifras récord.
La norma permite a la policía y fuerzas de seguridad pública de Texas arrestar a personas en el estado que no puedan comprobar que cruzaron la frontera legalmente. Estos pueden ser llevados a la justicia estatal, donde bien podrían aplicarles penas de hasta 20 años de cárcel o ser expulsados a México, sin considerar si este país puede aceptarlos.
