Estonia afirmó que la decisión de Rusia de retirar «unilateralmente» una serie de boyas colocadas en el río Narva para fijar la frontera común en la zona es parte de «un patrón de comportamientos provocativos» por parte de Moscú «en Europa».
«Las acciones de Rusia se enmarcan en el patrón amplio de comportamientos provocativos en Europa, incluido en la frontera con sus vecinos», ha dicho la primera ministra estonia, Kaja Kallas. Por su parte, el ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna, convocó al encargado de negocios ruso en Tallín, Lenar Salimullin, para protestar por el incidente y reclamar la recolocación de las boyas.
«Hemos trasladado claramente al encargado de negocios ruso que estos pasos son provocativos e inaceptables y hemos pedido una explicación de la retirada de las boyas fronterizas y su retorno inmediato», dijo Tsahkna.
El Alto Representante de la Unión Europea (UE) para Política Exterior y Seguridad Común, Josep Borrell, sobre el «reciente incidente» fronterizo. «Esta acción por parte de Rusia, llevada a cabo en mitad de la noche, se enmarca en el patrón amplio de comportamiento provocativo de Rusia, también en las fronteras con los vecinos, más recientemente con Lituania y Finlandia», dijo Borrell.
