Un terremoto de magnitud 7,2 dejó al menos 1.400 víctimas fatales y más de 6.000 heridos el sábado pasado. Los rescatistas trabajan en la búsqueda de supervivientes a contra reloj. La tormenta tropical Grace actualmente avanza en dirección de la isla por el Caribe.
Cientos de personas han pasado el fin de semana durmiendo a la intemperie ante el temor de nuevas réplicas y el potencial derrumbe de las viviendas que aún permanecen en pie. El departamento Sur fue el más afectado por el temblor aunque también hubo víctimas en los de Grand’Anse, Nippes y el Noroeste. El actual primer ministro, Ariel Henry, declaró el estado de emergencia en las cuatro regiones tras sobrevolar en helicóptero las zonas más golpeadas.
Henry ocupa la Jefatura de Gobierno del país caribeño hace tan sólo un mes, luego de que el presidente Jovenel Moïse fue asesinado por un grupo de sicarios. El magnicidio agravó la crisis política, social y de seguridad que atraviesa Haití. A ello se suman las consecuencias del sismo ocurrido el sábado.
Los hospitales se vieron sobrepasados al recibir a los cientos de heridos por el terremoto. El ministerio de Salud anunció que se enviarán medicamentos y personal médico a las zonas más afectadas. Sin embargo, los operativos de ayuda humanitaria corren el riesgo de verse afectados por la inseguridad y la violencia que afecta al país insular.
Particularmente, hay un punto de la ruta que une la capital con las regiones donde impactó el sismo que se encuentra tomada por bandas armadas. De momento, el primer ministro haitiano informó en una conferencia de prensa que el Ejército y la Policía fueron movilizados para garantizar el libre tránsito de los operativos.
A nivel internacional, Estados Unidos ofreció asistencia inmediata por medio de la agencia de cooperación USAID. A su vez, Antonio Guterres, el secretario general de Naciones Unidas, afirmó que ya están trabajando para dar apoyo en las tareas de rescate. México, Perú, Argentina, Ecuador, Chile y Venezuela también ofrecieron ayuda. República Dominicana envió miles de raciones de alimentos y equipos médicos hacia el país vecino.
