En una nueva aplicación de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín en 2020, un contingente de 500 policías registró el Apple Daily, propiedad de Jimmy Lai y conocido por su tendencia pro democrática. Se registraron computadoras de periodistas y se incautaron sus teléfonos y dispositivos personales. A su vez, cinco directivos fueron detenidos por los agentes. Lai, magnate de los medios y crítico acérrimo de China, cumple 20 meses de cárcel por su participación en protestas consideradas ilegales.
La legislación aprobada por el Gobierno de Xi Jinping establece castigos de hasta cadena perpetua para cualquier actividad que pueda definirse como acto de subversión, terrorismo o colaboración con fuerzas extranjeras. Los miembros de la oposición hongkonesa afirman que el objetivo real es poner fin al Estado de derecho y las libertades civiles del territorio autónomo. La ley habilita la criminalización de todo periodista o medio de comunicación que cuestione las políticas de Pekín.
En el caso de Apple Daily, el secretario de Seguridad de Hong Kong aseguró que el registro de la sede estaba dirigida contra quienes usan la información como arma para hacer peligrar la seguridad nacional. En este sentido, los directivos detenidos habrían conspirado para utilizar la labor de los periodistas a fin de incitar la imposición de sanciones contra Hong Kong y China por parte de terceros países.
Lai fue detenido en el mismo edificio en diciembre de 2020 cuando 200 policías irrumpieron en la sede de la publicación periódica. En mayo, el Gobierno chino anunció el congelamiento de todos sus bienes, incluidas las acciones en la compañía que edita el Apple Daily. Hoy fueron detenidos el redactor en jefe del diario, Ryan Law, el director ejecutivo, Cheung Kim-hung, el jefe de redacción, Cheung Chi-wai, el subdirector jefe de la redacción, Chan Puiman, y el director de operaciones, Chow Tat-kuen.
Luego del allanamiento, la publicación difundió una carta abierta dirigida a su audiencia. El equipo editorial afirmó que a pesar de ser víctima de un ataque dirigido por Pekín, el personal del diario continuará en sus puestos de trabajo y luchará hasta el final.
