Israel lanzó desde un avión alrededor de siete toneladas de suministro logístico a sus tropas terrestres en la Franja de Gaza. Se trata de una operación que no realizaba desde la segunda guerra contra el Líbano, en 2006.
Qué quiere Israel. El gobierno de Bibi Netanyahu acelera para cumplir su principal objetivo: derrotar definitivamente a Hamas. Para eso necesita tiempo. Los que conocen las dificultades que presenta este tipo de guerra urbana creen que el ejército israelí necesitará dos meses más. Sus aliados más cercanos no creen que puedan sostener el apoyo tanto tiempo: las presiones domésticas y de varios organismos internacionales son cada vez mayores.
Qué pasa con sus aliados. Joe Biden entra en una campaña electoral muy áspera. Los republicanos ya le empezaron a marcar la cancha en el congreso al no aprobar más ayuda económica a Israel y Ucrania. Dentro de su partido también tiene problemas: el ala “progresista” le pide que empiece a exigirle a Israel que limite las operaciones militares para no causar más víctimas civiles. Si bien Italia, Francia y Alemania, sus principales aliados europeos, se muestran firmes en su apoyo diplomático y político ya empiezan a surgir presiones internas para habilitar un cese del fuego. Es posible que alguno de sus líderes, sobre todo Macron, empiece a través de declaraciones públicas, a preparar el terreno para un cambio de posición.
Cómo sigue el conflicto. Mientras más avanza en sus operaciones en el sur de Gaza, los combates amenazan con ser más duros. Ya son intensos los combates en Khan Younis, la segunda ciudad más importante de Gaza y bastión de Hamás. El grupo terrorista sigue mostrando poder de fuego: hoy dispararon más cohetes contra Israel.
