Un cese el fuego en la guerra entre Israel y el movimiento islamista Hezbolá entró en vigor este miércoles en Líbano. Según Netanyahu, el premier israelí, una tregua que permitirá a las fuerzas israelíes concentrarse en las tensiones con Irán y en la guerra con Hamás en Gaza.
El alto el fuego, impulsado por Estados Unidos y Francia, deberá poner fin a más de un año de disparos transfronterizos y dos meses de guerra abierta entre Israel y la formación libanesa, armada y respaldada por Irán.
Además de la guerra en Líbano, Israel combate a Hamás en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023, tras el ataque del movimiento islamista palestino en el sur de su territorio. Tanto Hamás como Hezbolá son apoyados por Irán, que disparó dos salvas de misiles y drones contra Israel desde que empezó el conflicto en Gaza. La mayoría de los proyectiles fueron interceptados por Israel o sus aliados.
La duración del alto el fuego, precisó, dependerá «de lo que suceda en Líbano» e Israel mantendrá, «en pleno acuerdo con Estados Unidos», una «total libertad de acción» en el país. «Si Hezbolá viola el acuerdo e intenta rearmarse, atacaremos», subrayó.
