La tan anunciada avanzada de Israel sobre Rafah, en la frontera entre Gaza y Egipto, finalmente llegó. «Tenemos el control operativo de la zona», afirmó el ejército israelí. «Estamos hablando únicamente del lado gazatí» del paso, precisó.
El ejército señaló que estaba llevando a cabo una operación de «un alcance muy limitado contra objetivos muy específicos» en el este de Rafah. «Una gran parte de la organización y de la gente en la zona en la que dimos el aviso de evacuación ayer (lunes) se desplazó a una zona más segura», agregó.
Más allá de la operación en Rafah, el Gabinete de Guerra israelí, encabezado por el primer ministro, Benjamín Netanyahu, accedió a que una delegación se encuentre con los mediadores para seguir negociando un posible alto el fuego.
«A pesar de que la propuesta de Hamás está lejos de cumplir con los requisitos de Israel, Israel enviará una delegación de mediadores para agotar la posibilidad de alcanzar un acuerdo bajo condiciones aceptables», dijo la Oficina del Primer Ministro en un comunicado.
La comunidad internacional alertó a Israel sobre las consecuencias humanitarias que podía desatar esta incursión, pero Israel se mantuvo firme. Tanto la Unión Europea como Estados Unidos avisaron a Israel que condenarían la incursión.
Desde el inicio de la operación en el este de Rafah, el ejército ha abatido, al menos, a 20 combatientes.
