El ex ministro de Relaciones Exteriores, de 64 años, será confirmado como jefe de Gobierno la semana próxima tras haber ganado las primarias del partido gobernante. Kishida, que pertenece al Partido Liberal Demócrata (PLD), permanecerá en el cargo hasta las elecciones parlamentarias pautadas para noviembre próximo. Su ascenso es consecuencia de la renuncia de Yoshihide Suga, antiguo primer ministro, a comienzos de septiembre.
La escasez de apoyo al interior del partido motivaron a Suga a optar por su salida. El mandatario vio caer su popularidad entre la ciudadanía dada su mala gestión de la pandemia. Ello se vio acentuado por el empecinamiento del jefe de Gobierno con la celebración de los Juegos Olímpicos a pesar de la amplia oposición al mega evento.
Luego de que en primera vuelta ninguno de los cuatro candidatos del PLD consiguiera una mayoría clara, Kishida derrotó en segunda vuelta a Taro Kono. Este último es el ministro encargado de la campaña de vacunación y favorito entre la población nipona. Por 257 votos a 170, Kishida se hizo con el máximo cargo del Ejecutivo japonés. Su victoria representa un golpe para la generación más joven del partido, que aspiraba a renovarlo con Kono a la cabeza.
En su discurso de victoria, el futuro mandatario afirmó que buscará renovar la imagen del partido de cara a los comicios de noviembre con el objetivo de presentar un frente unido en las elecciones para la Cámara Baja y la Cámara Alta del Parlamento nipón. Asimismo, Kishida tendrá como máxima prioridad la gestión de la pandemia en el marco de la flexibilización de la alarma sanitaria. El antiguo jefe de la diplomacia japonesa también ha adelantado que trabajará para disminuir los niveles de desigualdad salarial a medida que el país inicie el camino de recuperación económica.
