El nuevo juez de la Corte Suprema estadounidense, Brett Kavanaugh, prestó juramento por segunda ocasión -esta vez para las cámaras de TV- en una ceremonia en la Casa Blanca. Allí, el presidente Trump criticó a los opositores de Kavanaugh por una “campaña de destrucción política y personal”, en referencia a las acusaciones de conducta sexual inapropiada que había recibido.
“En nombre de nuestra nación, quiero disculparme con Brett y con toda la familia Kavanaugh por el terrible dolor y sufrimiento que se han visto obligados a soportar”, dijo Trump al hablar sobre la pelea que marcó la nominación de Kavanaugh, un magistrado de orientación conservadora. También agregó que la campaña en su contra se había basado en “mentiras y engaños».
Finalmente, Trump dijo, mirando a Kavanaugh, que “bajo un escrutinio histórico, se demostró que era inocente”. No obstante, los críticos del nombramiento del nuevo juez –en una votación de 50 contra 48 senadores- han argumentado que la investigación no fue lo suficientemente exhaustiva como para merecer esa conclusión.
Con información de: La Vanguardia / Time.
