El régimen de Kim Jong-un continúa con sus amenazas a su vecino del sur, Corea del Sur. En lo que va de 2023, no cesaron los lanzamientos misilísticos, apoyados por declaraciones oficiales en las que el gobierno manifiesta su voluntad de alcanzar un poderío militar «abrumador».
El cambio de gobierno en Corea del Sur en mayo pasado parece haber surtido efecto en el norte. Yoon Suk-yeol, actual mandatario, presenta una postura mucho más hostil que su antecesor, Moon Jae-in, hacia el régimen norcoreano. Esto habría impulsado a Kim a endurecer su postura y aumentar su amenaza sobre el sur. Para dejar en claro su posición, Kim aseguró que la República de Corea es el «enemigo indiscutible» del Norte y que «está empeñado en una insolente y peligrosa acumulación de armas». Desde el sur ya anunciaron nuevas líneas de trabajo en materia de armamento nuclear, incluida la posibilidad de realizar ejercicios conjuntos con Estados Unidos.
La situación en el Pacífico es crecientemente preocupante. Al histórico conflicto entre las dos coreas, que data de la década del cincuenta del siglo pasado, se suma la posibilidad de que China, finalmente, decida cruzar el estrecho de Formosa para tomar posesión de Taiwán, conflicto seguido mu de cerca por Estados Unidos y señalado por los especialistas como el que más atención debería tener en la agenda internacional, incluso por sobre la invasión rusa a Ucrania.
Puede interesarte:
Kim Jong-un disparó más de 80 misiles en una semana
Corea del Norte estaría suministrando arsenal militar a Rusia
