La política de estado estadounidense en Afganistán fracasó rotundamente. Duró 20 años, pero ante la salida del país de las tropas, el enemigo tardó apenas 10 días en volver a tomar el país. Iniciada por George W. Bush con el objetivo de asesinar a Osama Bin Laden luego de los atentados del 11 de septiembre y sostenida por Obama en sus dos mandatos, encontró un cambio de rumbo con la llegada de Trump y la promesa de salirse de los conflictos fronteras afuera. La llegada de Biden selló la suerte. ¿Cómo afecta esta salida de Estados Unidos a su rol como líder militar mundial?
Afganistán ahora se sumerge en un terreno de absoluta incertidumbre. Un país que vive en guerra desde que existe, pero que todas las potencias intentan controlar. ¿Cuál es el atractivo de un país tan castigado y con índices de desarrollo humano y económico tan pobres?
El mundo continuará mucho tiempo más expectante para conocer cómo actuará hoy el nuevo régimen talibán. ¿Serán tan violentos y dictatoriales como hace 20 años? ¿O los cambios sociales en el mundo y en el propio Afganistán harán que los nuevos gobernantes se moderen?
