La Comisión Irlandesa de Protección de Datos (DPC) ha abierto una investigación a raíz de las noticias del mes pasado sobre una filtración masiva de datos de Twitter.
Esta filtración afectó a más de 5,4 millones de usuarios de Twitter e incluía tanto información pública extraída del sitio como números de teléfono y direcciones de correo electrónico privados. Los datos se obtuvieron aprovechando una vulnerabilidad de la API que Twitter había corregido en enero.
El DPC, que actúa como principal organismo de control de Twitter en la UE, quiere determinar si el gigante de las redes sociales ha cumplido con sus obligaciones como controlador de datos en relación con el procesamiento de los datos de los usuarios y si ha infringido alguna disposición del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR de la UE) o la Ley de Protección de Datos de 2018.
Fuente: Ciberseguridad LATAM.
