Los comicios de medio término en EE. UU. –presentados en la prensa como el primer referendo nacional sobre la administración del presidente Trump- dieron como resultado un empate que aumentó la brecha que separa a demócratas y republicanos: los primeros retomaron el control de la Cámara de Representantes, y los segundos añadieron escaños a su mayoría en el Senado.
Los demócratas ahora dominan la Cámara de Representantes con 220 escaños (218 para la mayoría) y los republicanos lo hacen en el Senado a través de 52 asientos (son necesarios 50 para alcanzar una mayoría). Se trata de un empate técnico, aunque cabe destacar el regreso del Partido Demócrata al liderazgo de la Cámara de Representantes -algo que no ocurría desde 2010-.
Con respecto a la elección de gobernadores (hubo votación en 36 de los 50 estados), los resultados también muestran un avance demócrata (ganaron 7 lugares) para dejar un país dividido: 23 son “azules” y 25 republicanos. La tendencia indica que las grandes ciudades costeras se inclinaron por el Partido Demócrata, y el centro rural por los “rojos”.
Con información de: CNN / The New York Times.
