Varios médicos estadounidenses publicaron en los últimos días imágenes en Twitter de batas quirúrgicas y quirófanos manchados de sangre y zapatos, cuerpos y órganos con perforaciones de bala. Así, se enfrentaron así al cabildeo de la Asociación Nacional del Rifle, cansados de atender a víctimas de disparos por armas de fuego. Dicen que se trata de una “crisis de salud pública”.
Las fotografías fueron una respuesta a la industria de las armas, que se ofendió luego de que el Colegio Estadounidense de Medicina solicitara el mes pasado establecer leyes más estrictas para el control de armas. Sus recomendaciones incluyeron una prohibición a los “fusiles de asalto”, los “cartuchos de gran capacidad” y las armas impresas en 3D.
Bajo los hashtags #thisismylane y #thisisourlane (esto es lo mío y esto es lo nuestro), los médicos publicaron fotografías de sus encuentros con la violencia relacionada con las armas de fuego y relataron sus historias personales sobre el tratamiento a esas heridas. El lobby de las armas les había dicho que “se limiten a lo suyo”.
Con información de: BBC.
