La Asamblea General de Naciones Unidas ha aprobado este viernes una resolución que exhorta a la plena incorporación de Palestina como Estado miembro de la organización. Esto supone mayores argumentos a Palestina para la consecución del ansiado objetivo de conformar su propio estado plenamente reconocido por la comunidad internacional.
La resolución se votó con 143 votos a favor, 9 en contra y 25 abstenciones. Entre los votos negativos estuvo el de Argentina, junto a Israel, Estados Unidos, Hungría y República Checa. El texto, impulsado tras el veto estadounidense en el Consejo de Seguridad a la incorporación plena de Palestina, plantea «derechos y privilegios adicionales».
Hasta ahora, Palestina forma parte de la ONU en calidad de Estado observador no miembro, al mismo nivel que el Vaticano, pero con esta iniciativa tendrá más representación y voz, aunque no voto.
La resolución expone además que «el Estado de Palestina está calificado para ser miembro» y «recomienda al Consejo de Seguridad que reconsidere el asunto», si bien no puede forzar a dicho órgano para que lo haga. Asimismo, «reafirma el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación», lo que pasa por su «derecho a un Estado de Palestina independiente» y «el fin de la ocupación israelí».
Los países promotores, sin embargo, han introducido un matiz dentro del articulado para dejar claro que este gesto hacia los palestinos es «excepcional» y «no fija un precedente», ante el aparente temor de determinadas potencias de que otros territorios cuya soberanía sigue aún en disputa, como puedan ser Taiwán y Kosovo, puedan reclamar también un marco equiparable.
