Entre la noche del martes y la jornada del miércoles 40 altos funcionarios del Gobierno británico presentaron su dimisión al primer ministro. Se destacan las salidas de Rishi Sunak y Sajid Javid, ministros de Economía y Sanidad respectivamente. Este fue el golpe de gracia para el cuestionado gobierno de Boris Johnson y provocó la renuncia del Primer Ministro en la mañana del jueves.
Primero fue Sunak, quién presentó su renuncia tras meses de tensión con el mandatario británico en torno a la mejor estrategia para hacer frente a la creciente inflación. El jefe de la cartera de Economía ya fue reemplazado por Nadhim Zahawi, un empresario británico-iraquí que hasta ahora se desempeñaba como coordinador del plan de vacunación. El flamante ministro ya anunció la suspensión de algunos aumentos de impuestos que estaban previstos para los próximos meses.
También dieron el portazo media decena de secretarios parlamentarios y varios enviados comerciales destinados en el exterior. Lo mismo hizo Will Quince, el vicesecretario de Estado de Familias. Este estaba envuelto en controversias vinculadas al caso Pincher y un escándalo sexual.
En la sesión parlamentaria del miércoles, los funcionarios del gabinete oficializaron sus renuncias. Asimismo, el partido Laborista no perdió la oportunidad de reclamar abiertamente el llamado a elecciones. Al otro lado de la sala, la bancada conservadora guardó silencio, poniendo en evidencia su desazón. Únicamente tres diputados pidieron la palabra para presentar sus críticas y disconformidad respecto de la gestión Johnson, uno de ellos fue -el ya exministro- Javid.
Johnson permanecerá en el gobierno hasta que se designe al un nuevo líder. El Primer Ministro saliente tomó el poder con la expectativa de la ejecución del Brexit, pero sus formas y el mal manejo de la pandemia poco a poco fueron desgastando su figura. Reino Unido deberá encontrar a un nuevo líder en un contexto de suma complejidad: la guerra en Ucrania, las consecuencias de la pandemia y la crisis energética demandarán del nuevo gobierno mucho más que idoneidad en la gestión.
