Mientras Donald Trump carece de contendientes en las primarias del partido republicano, los demócratas se debaten entre -ahora- ocho candidatos. A pesar de la victoria, las primarias de ayer en el estado de New Hampshire no alcanzaron para que Bernie Sanders consiguiera distanciarse de Buttigieg, su principal rival.
Con 26% y 25% de los votos para Sanders y Buttigieg respectivamente, New Hampshire no le da respiro a los principales candidatos. No obstante, quedan 55 estados donde se realizarán elecciones primarias y los vaivenes de la campaña podrán favorecer a uno u otro candidato.
Tras dos vueltas de primarias, las candidatas demócratas se mantienen en el tercer y cuarto lugar sin poder vencer el favoritismo por el Senador de Vermont y el exalcalde oriundo de Indiana. Asimismo, Joe Biden, quien fuera vicepresidente de Obama y aparente favorito antes de iniciarse la ronda de primarias, no ha cosechado buenos resultados y parece difícil que el panorama vaya a revertirse.
Aunque todavía es demasiado pronto para plantear escenarios concretos, el partido demócrata parece volver a repetir lo de 2016. Las divisiones ideológicas entre una perspectiva más extrema hacia la izquierda (representada por Sanders y Warren) y posturas más moderadas (Buttigieg, Klobuchar y Biden) podrían conducir a una nueva victoria republicana. Si el candidato demócrata designado por la Convención Nacional no consiguiera unir al partido, es posible que se repitan los resultados de hace cuatro años.
