En un hecho inédito en la historia estadounidense, el presidente desautorizó a los servicios de inteligencia y al Departamento de Justicia de su país: Trump se negó a admitir que Rusia intervino en las elecciones presidenciales que lo llevaron al poder hace 18 meses. Todo esto, junto al líder ruso Vladimir Putin, con quien compartía una conferencia de prensa tras su reunión en Helsinki.
Según Trump, la investigación del Departamento de Justicia sobre esa injerencia “es un desastre para nuestro país”, provocando sorpresa e indignación interna y desconcierto entre sus aliados. A su vez, el presidente estadounidense dijo que “Rusia jamás interfirió y nunca va a interferir en los asuntos internos de Estados Unidos”, haciendo caso a las palabras de Putin.
“La presentación de la rueda de prensa de Donald Trump en Helsinki supera y excede el umbral de ‘crímenes y delitos graves’. No fue otra cosa que una traición. No solo fueron imbéciles sus comentarios, sino que está totalmente en el bolsillo de Putin”, escribió en un tuit el exdirector de la CIA John O. Brennan.
Con información de: Washington Post / New York Times.
