La Administración Trump le ha propinado un nuevo golpe al diálogo con las autoridades palestinas al decidir cerrar la representación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Estados Unidos. También se trata de un acercamiento mayor a las aspiraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien ya había conseguido que EE.UU mudara su embajada a Jersualén.
“Esta es otra confirmación de la política de la Administración del presidente Donald Trump de castigar colectivamente al pueblo palestino, incluyendo el recorte de ayuda financiera para servicios palestinos como la salud y la educación”, dijo Saeb Erekat, miembro del comité ejecutivo e histórico vocero de la OLP.
El Gobierno estadounidense, por su parte, determinó que “tras una revisión cuidadosa la Delegación General de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Washington debería cerrar”, afirmó Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado. Nauert aseguró que la OLP no adoptó medidas «para avanzar en el comienzo de negociaciones directas y significativas con Israel”.
Con información de: El País de España / Deutsche Welle en español.
