Desde que se registró el ataque supuestamente químico de fuerzas sirias sobre la ciudad de Duma, en Ghuta Oriental, Donald Trump viene prometiendo una respuesta muy fuerte por parte de Estados Unidos. Y la misma sería disparar misiles para destruir arsenales del gobierno sirio, tal como hizo en marzo de 2017.
Sin embargo, la novedad es que esta situación está enfrentando a Estados Unidos y Rusia como pocas veces durante el gobierno de Trump. El presidente estadounidense no solo acusó a Rusia de apoyar los ataques químicos del presidente sirio Bashar al Assad, sino que ahora desafió el Kremlin a interceptar y derribar los misiles que, prometió, caerán sobre Siria. Desde Rusia ya avisaron que aceptan el desafío y que derribarán cualquier misil que se lance sobre Siria.
Con información de: The Telegraph / El País.
