El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concretó lo que se venía rumoreando desde hace meses: la salida del ahora ex secretario de Estado, Rex Tillerson.
La designación de Tillerson había sido una de las apuestas fuertes de Trump, sorprendiendo a propios y extraños. Pero no pasó mucho tiempo para que empezaran a notarse las diferencias entre el presidente y uno de sus ministros estrella: la diferente visión sobre la cuestión de Corea del Norte quizá haya sido la dificultad más relevante en el vínculo entre ambos. Mientras que Trump tensaba la cuerda con Kim Jong-un, Tillerson siempre fue partidario de una postura más diplomática que, a la luz de los eventos recientes, parece haberle dado la razón.
Sin embargo, según el propio Trump, lo que determina la salida de Tillerson es la diferencia de opiniones sobre el acuerdo con Irán. “En cuanto al acuerdo de Irán, nosotros no pensamos lo mismo”, aseguró con su ya habitual honestidad brutal Donald Trump.
El nuevo secretario de Estado será Mike Pompeo, hasta hoy director de la CIA. Y su puesto lo tomará Gina Haspel, quien se convertirá en la primera mujer en dirigir la institución.
Con información de: DW / The New York Times.
