Dos funcionarios de Defensa dijeron al diario The Wall Street Journal que EE. UU. retirará cerca de 7 mil soldados de Afganistán en los próximos meses, casi la mitad de los que el Ejército tiene en la actualidad. La medida es uno de los primeros pasos para poner fin a una guerra que se prolongó por 17 años, al mismo tiempo que se retirarán a las fuerzas estadounidenses de Siria.
Actualmente, EE. UU ofrece entrenamientos y asesoramiento a las fuerzas afganas contra los talibanes, y participa de misiones concretas contra el Estado Islámico y Al Qaeda. Las recientes medidas de repliegue en Oriente Medio parecen no haber sentado bien con el secretario de Defensa, James Mattis, quien decidió dejar la Administración Trump desde febrero.
La partida de Mattis -un general de cuatro estrellas retirado y con amplia experiencia en combate-, generó preocupación entre aquellos que observan la perdida de voces técnicas y especializadas en el Gabinete de Trump. El distanciamiento entre ambos quedó de manifiesto el pasado octubre cuando, durante una entrevista, el mandatario lo calificó como “una especie de demócrata”.
Con información de: TIME.
