Irán ha acusado a Israel de perpetrar un ataque contra la planta de Natanz. La central nuclear más importante del país fue víctima de un apagón durante el fin de semana. Mohammad Javad Zarif, ministro de Relaciones Exteriores iraní, denunció el intento de sabotear las negociaciones que podrían reactivar el acuerdo nuclear de 2015 y poner fin a las sanciones que pesan sobre Irán. Asimismo, Zarif declaró que habrá represalias.
En Natanz se encuentra la principal planta subterránea de enriquecimiento de uranio del programa atómico iraní. Para las autoridades de la Organización de Energía Atómica de Irán, el apagón constituye un acto de terrorismo nuclear. Mientras el ataque no causó contaminaciones ni víctimas, el daño a las centrifugadoras podría retrasar el proyecto iraní hasta nueve meses.
El ataque que Teherán atribuye al Mossad coincide con el inicio de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Con la mediación de la Unión Europea, los países firmantes del pacto nuclear de 2015 se reunieron en Viena la semana pasada. Aunque no hubo conversaciones directas, tanto Washington como Teherán buscan una vía que permita reactivar el acuerdo. Para ello, Irán espera que se levanten las sanciones y Estados Unidos pretende que el país asiático cumpla con los términos del pacto.
Desde Washington han negado cualquier vínculo con el sabotaje. En cambio, no hubo declaraciones por parte de Israel, cuyos intentos de menoscabar el programa nuclear iraní son conocidos. Irán responsabilizó al Gobierno de Benjamin Netanyahu de la explosión ocurrida en la misma planta en julio de 2020 y del asesinato de Mohsen Fakhrizadeh, uno de los principales científicos nucleares del país, en noviembre del mismo año.
