Los presidentes conversaron por teléfono por segunda vez desde la llegada de Biden a la Casa Blanca. El propósito de la llamada fue encontrar la vía para relanzar la relaciǿn bilateral. La rivalidad creciente podría degenerar en un conflicto mayor, cuyas consecuencias son aún incalculables. Ambos líderes son conscientes de las implicancias que su vínculo tiene para el resto del mundo y, en especial, para sus respectivos países.
Ante las infructuosas instancias de contacto entre los equipos de altos funcionarios de Washington y Beijing, Biden optó por conversar durante 90 minutos con su par chino. Los desacuerdos en materia comercial y tecnológica y respecto al origen y gestión de la pandemia aún siguen vigentes a pesar del cambio de Administración en Estados Unidos. A ello se suma una postura endurecida por parte del presidente estadounidense en lo que hace a las violaciones a los derechos humanos en la región de Xinjiang y el avance chino sobre Hong Kong y Taiwȧn. Además, han ocurrido ciberataques contra empresas estadounidenses por los que se acusa a agentes chinos.
Desde China, Xi Jinping acusa a Washington de querer impedir el crecimiento y auge del país asiático. A su vez, una de las principales preocupaciones de Beijing es la rivalidad entre ambas potencias en el Asia-Pacífico. No obstante las diferencias, en su comunicación del viernes los presidentes acordaron abordar, en un debate amplio y estratégico, tanto las cuestiones en las que sus intereses confluyen como aquellas en las que éstos divergen.
En definitiva, Biden y Xi consideran que el mundo se verá beneficiado en la medida en que cooperen. De enfrentarse, el impacto negativo sobre el resto del mundo está garantizado. Luego de siete meses desde su última conversación directa, los jefes de Estado volvieron a intercambiar visiones. Aunque se conocen desde que ambos ocupaban el cargo de vicepresidentes en sus respectivos Estados, aún no ha tenido lugar una cumbre presencial que los reúna en calidad de presidentes. Dicho encuentro podría suceder en octubre próximo, cuando tenga lugar la cumbre del G-20 en Roma.
